Transformaciones. Arte y cultura de finales del XX a través de la colección Escolano

En 1996 Ramón Escolano y Carmen Olivares donan su importante colección de arte gráfico al Gobierno de Aragón.  Desde aquel momento hemos podido disfrutar en muchas ocasiones de muestras de este legado de más de 700 obras correspondientes a 400 importantes artistas internacionales de todas las tendencias de los años 50 a finales del siglo XX.  La exposición, que ocupa en este momento el Patio de la Infanta, comisariada por Alejandro Ratia, es otra nueva forma de acercarnos a la colección, como nos indica el comisario es la historia de dos transformaciones paralelas, la transformación de la sociedad y la transformación del arte.  El arte, que por supuesto es reflejo de su tiempo, nos da las claves de las transformaciones socio-políticas que se han dado en el siglo pasado.

 

Se exponen obras de 55 artistas pertenecientes a variadas técnicas de estampación:  aguafuerte, aguatinta, punta seca, serigrafía, litografía, linografía, xilografía, offset… Y también diapositivas. Ratia ha organizado la exposición en ocho apartados.  El primero, Monstruos metafóricos, plasma cómo la sinrazón de las grandes tragedias, guerras, exterminio han influido en las manifestaciones artísticas posteriores.  Tal como anunciaba Valle-Inclán a través de Max Estrella, el sentido trágico de la vida sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada, “El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato”.  Vemos en este apartado obra de Maryan sobreviviente de Auschwitz, Devoraciones  de Joan Ponç, y las monstruas de Antonio Saura y Luis Gordillo, esta última, en color, perteneciente a un momento en que se va vislumbrando el cambio.

 

Conciencia política. El arte gráfico desde siempre ha sido vehículo de cambios, otra forma de lucha contra la represión, de concienciación política y social.  Encontramos los campesinos y obreros de José Ortega, miembro del partido comunista y represaliado político, fundador del grupo madrileño de Estampa Popular.  Predominando el arte conceptual con Artur Heras, Joan Rabascall La voz de su amo, Alberto Corazón y el billete de metro con la imagen de Marx, la esvástica de espadas y bastos de Brossa, el Equipo Crónica con su polil para el Museo de la resistencia Salvador Allende, y Eulalia contraponiendo la familia de Carter con una de obreros.

 

Cambios sociales.  En este capítulo comprobamos todas las contradicciones que se dan por los cambios que se están produciendo.  Vemos una mirada irónica y edonista en el grabado de Charo Pradas o en obras de la Movida madrileña representada por Ceesepe y Patricia Gadea, también en los juegos eróticos de Zush o Antoni Miralda y el sentido del gusto con sus lenguas multicolores.  Las transformaciones de la mujer, el cambio de las relaciones entre sexos en Arranz-Bravo y Bartolozzi, el paso de mujer objeto en el arte, representado por Picasso Le peintre et son modéle o Wessellman Great American Nude, a mujer sujeto y su mirada crítica con Maniquí de Maruja Mallo. 

 

Realidad teatralizada.  A finales de los años ochenta se inicia en parte de la sociedad y por tanto también de determinados artistas un desencanto, un pesimismo, por otro lado, recurrente en España en muchos de sus períodos, como el muy conocido del 98 y la España negra.  Ante los cambios de décadas anteriores y las mayores perspectivas esperadas por algunos, nos encontramos con unas generaciones vacías, que han perdido sus valores.  Esto viene reflejado por Navarro Baldeweg en La detención del columpio, parado en pleno ascenso en una habitación totalmente vacía, con Juan Muñoz en ese recibidor con un desocupado sillón delineado en blanco sobre fondos totalmente negros.  Curro González presenta una mano que descorre una cortina, que a modo de telón teatral nos permite ver la reunión social que se está celebrando detrás.

 

Arte y entorno.  Es en la segunda mitad del siglo XX cuando ya se dispara la alerta medioambiental y la preocupación por su cuidado.  En esta sección encontramos las idílicas serigrafías de la Hermandad Pictórica e Isabel Villar con un paraíso en el que la mujer toma protagonismo, Vicente Ameztoy en Parque natural presenta imágenes que podríamos calificar de utópicas.  Chema Cobo con Animales salvajes. Animales domésticos.  El Land Art está representado con un ejemplo más conceptual en Ejercicio de transformación en el paisaje de Fernando Megías, en V.O.A.EX. Viaje de (H)ormigón por la Alta Extremadura  de Wolf Vostell.  Arte efímero en el Proyecto para el monumento de Colón en Barcelona  de Christo y en el álbum de 27 diapositivas de arte ambiental, Contranatura, de Luis Muro, que restauradas digitalmente para esta exposición, se proyectan ininterrumpidamente en un documental.

 

Conceptos espaciales.  Con el perfeccionamiento de los procedimientos de estampación los artistas que han trabajado con espacios, degradaciones y campos de color, han podido conseguir obras gráficas de gran calidad.  Lucio Fontana reproduce sus incisiones, Leopoldo Novoa por medio de gofrado imprime relieve a sus obras, como Tàpies.  Los volúmenes geométricos de Teixidor o los campos de Juan Uslé, las zonas garabateadas de Gerardo Delgado, el espacio cortado de Gonzalo Tena y las vibraciones de los bandas de Fernando Lerín, están representados en este apartado.

 

Triunfo del color.  En la explosión de color que dominan las obras de este apartado podríamos incluir, por la preponderancia del mismo entre sus cualidades, grabados ya mencionadas en otros grupos.  Encontramos obras que han caracterizado los años ochenta, los años pintados, como las de Elena Blasco o Enrique Larroy, así como los grabados de Dis Berlin para acompañar las poesías de José Carlos Llop en Morandiana, grandes individualidades como Miró, o pertenecientes al Informalismo, Luis Feito con sus magníficos rojos, amarillo y negro.  Arte óptico como el impactante amarillo de Eusebio Sempere, y abstracción geométrica, o mejor arte concreto, con las estupendas serigrafías de Lhose y Max Bill. 

 

Memoria de los objetos.  El grabado también ha conseguido transmitir la materialidad de los objetos y sus texturas, así como los volúmenes de obras arquitectónicas o escultóricas, en este grupo encontramos obra muy potente de dos escultoras, muy matérica la de Cristina Iglesias y un expresionista entramado de hierro negro de Ángeles Marco con Salto al vacío.  Tharrats en Invitación al viaje combina litografía y collage.  Francisco Farreras imprime al grabado la materialidad de su obra y el también expresionista abstracto Lucio Muñoz siempre trabajando sobre madera a la que hiere y quema, a la hora de grabar hace xilografía, con una obra oscura y expresiva.  Sobre plancha de madera está también realizada la delicada obra de José María Sicilia.  Cierra la exposición una obra de 2010 de Ricardo Calero donada por el autor para formar parte de esta colección, grabada en las calles de Fuendetodos, empleando por tórculo una apisonadora, por tinta agua de lluvia y piedra caracoleña típica de este lugar, muy porosa y con fósiles, que aporta a este original y bello grabado gran simbolismo.

Ibercaja Patio de la Infanta, Zaragoza

Número 50

Marzo 2020
María Pilar SANCET BUENO
Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. Miembro de AACA, AECA y AICA.
Fecha de recepción: 27/3/20
Fecha de aceptación: 29/3/20
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