El escultor Apel.les Fenosa vuelve a ser estudiado por la institución que actualmente alberga su legado, la fundación que lleva su nombre y que fundó su mujer Nicole Fenosa, artísticamente conocida como Nicole Florensa. Otras instituciones que se han sumado al homenaje que en esta ocasión se le rinde al escultor catalán son: la Diputación de Tarragona, la Colección Tamarit y el Museu d’Art Modern. El estudio que aquí se presenta es abordado por dos conocedores del mundo fenosiano y del círculo de los artistas exiliados, Josep Miquel García, director de la Fundación Apel.les Fenosa, y Jean-Marie Del Moral, fotógrafa y conocedora de la trayectoria de numerosos intelectuales republicanos españoles. Se trata, por tanto, de una publicación en la que se funda dos perspectivas que se aúnan a través de dos análisis complementarios. Por un lado, el texto de referencia que aborda la trayectoria profesional del escultor, sus círculos de contacto y su vida personal; por otro, un amplio reportaje fotográfico de Fenosa y su taller que refleja de forma detallada los momentos de creación del artista.
Esta obra amplía y complementa las publicaciones que con anterioridad ya se han impulsado desde la Fundación Apel.les Fenosa. Las más ambiciosas han sido los catálogos razonados de escultura y grabado que de forma minuciosa y detallada recogen el conjunto del legado del artista. A éstos se añaden los Cahiers que de forma periódica fue publicando la Asociación de Amigos Fenosa, con sede en París, y que incluía la biografía del escultor, pero no fue la única. Ya en vida del artista existía un estudio biográfico que escribió el historiador y crítico de arte catalán Alexandre Cirici i Pellicer en 1958, es decir, al año siguiente de celebrar Fenosa en la Galería Jardín de Barcelona la primera exposición desde su partida al exilio francés en 1939, y que le permitió restablecer la relación con sus antiguas amistades. De hecho, Apel.les Fenosa mantuvo un amplio círculo de contactos compuesto por intelectuales de procedencia internacional. Reflejo de estas habilidades sociales son los diversos viajes que realizó a países tan variados como Japón, donde presentó su obra.
En este libro de reciente publicación se analiza al escultor desde esta perspectiva, se aborda la influencia de su faceta personal y profesional. Es decir, el flujo de comunicativo que culturalmente transfiere su obra y paralelamente embebe de otras fuentes. Análisis que se incluye en el primer capítulo de este ensayo con el que se inicia el estudio y que lleva por título “Reivindicado por los artistas”. En él se pretende subrayar la importancia que tuvo la amistad para el artista no solo a nivel personal, sino también a nivel profesional. Pues buena parte de aquellos amigos con quienes estrechó sus vínculos en el París vanguardista y, posteriormente, en el exilio francés, fueron fundamentales en el devenir del artista y su reconocimiento como escultor. Esta afirmación se debe, tal y como recoge J.M. García, a que sus mejores coleccionistas fueron aquellos artistas, escritores y poetas que formaban parte de su círculo amistoso. En este sentido, habría que citar en primer lugar al propio Picasso, quien consiguió reunir el mayor legado artístico de Apel.les Fenosa, adquisiciones con las que contribuyó a ayudarle económicamente comprando en grandes cantidades obras suyas, que llegó a superar las 120 esculturas. Paralelamente conoció a otros artistas a quienes le interesó su obra, y con quienes compartió algunas concomitancias. Algunos de ellos influenciados por la huella fenosiana y, a la vez, influyentes en el escultor, como fueron: la pintora María Helena Vieira da Silva y su marido Árpád Szene, los artistas Maria Helena Vieira da Silva y Árpad Szenes, y otros procedentes de la Europa del este como Louis Lille, Izis o Youla Chapoval.
El escultor Fenosa manifestó siempre una gran vocación hacia esta profesión que ya profesó a temprana edad, y que le derivó a apartarse del concepto comercial de la obra de arte pues se convirtió en un artista desinteresado. Sin embargo, las galerías jugaron un papel primordial en su obra. En esta publicación se recogen a los marchantes más presentativos, como Zborowski, André Level o Jacques Dubourg, quienes consiguieron reunir la obra del escultor para ser expuesta y comercializada. La casa del Portal, actual sede de la Fundación Apel.les Fenosa, fue adquirida por el escultor gracias al éxito de las ventas que tuvo su obra en la citada Galería Jardín. Como se ha indicado anteriormente, la figura del coleccionista fue muy representativa, pues esta escultura de influjos modernistas consiguió cautivar no sólo a los artistas sino también a apasionados del arte, quienes llegaron a atesorar representativos volúmenes de esta obra tildada de gran sensibilidad. Tal fue el caso de la familia D’Albis, Jean Marais o Irving Davis, ejemplos donde se recogen como no sólo hubo un vínculo de artista y coleccionista, sino también de amistad. Unas relaciones que se iban tejiendo y ampliando de forma progresiva e introduciéndose ya en la vida de Fenosa. Claro ejemplo es la estrecha amistad que mantuvo con Coco Chanel quien adquirió varias esculturas, entre ellas, su propio retrato; o Jean Cocteau quien le ayudó durante la llegada de las tropas alemanas a Francia, al igual que posteriormente haría Paul Éluard.
Sin embargo, este panorama contrasta con el tardío reconocimiento institucional de Fenosa. Este aspecto ha influido negativamente en su proceso de recuperación, debido, en parte, a la falta de compresión que su obra ha generado tanto en críticos de arte como en directores de museo. Esta incomprensión se produce porque se ha intentado acotar su obra dentro de los encasillamientos estéticos y generacionales del arte, sin tener en cuenta que su discurso va más allá de los límites establecidos en la historia del arte contemporánea, pues hay una integración entre poesía y materialidad plástica. El citado crítico de arte Cirici Pellicer fue el primero en rescatar y recoger el discurso artístico fenosiano, que posteriormente seguirían Joan Perucho y Josep Corredor Matheos, este último hizo una lectura de conceptos sobre la paz y la guerra en la escultura de Fenosa. Estos estudiosos de Fenosa definieron los primeros planteamientos que han sido los puntos de partida de publicaciones posteriores.
Finalmente hay que señalar que, este estudio presta también atención a la figura de los poetas que fueron muy influyentes en esta obra artística y, a su vez, fuente de inspiración para los poetas. Se detiene en otros artistas contemporáneos, reflejo de esos contactos que estableció al margen de círculo de los españoles refugiados. Se concluye con una breve biografía que recoge la trayectoria del artista, incluidos los testimonios de su mujer, Nicole, promotora de la recuperación del legado de Fenosa en El Vendrell.


