-Para un artista que ha ganado el Premio Nacional de Artes Plásticas de España en 1995 o el Premio ARCO de la Asociación de Críticos, ¿qué significa este reciente reconocimiento a tu trabajo? ¿Crees que tu obra es suficientemente conocida y valorada en tu tierra?
-Significa un gran orgullo viniendo de mi propia ciudad. Lo cierto es que Zaragoza siempre se ha portado muy bien conmigo, tengo una buenísima relación con ella.
-Te defines como un pintor abstracto aunque en conexión con el mundo concreto ¿qué influencia tienen en ti los paisajes y los espacios donde pintas?
-Así es, soy un pintor abstracto. Naturalmente, yo estoy en el mundo y, por supuesto, me afecta lo que le ocurre e incluso tengo opiniones acerca de él y no todas positivas. Pero nunca he querido hacer un "relato" o una transcripción visual del mismo, siempre he preferido que mis cuadros hablaran de otra realidad, de aspectos no reconocibles inmediatamente que nos dieran tiempo a mí y a los espectadores para reconstruir otro mundo posible más clemente que no dependiera de la tiranía de la actualidad.
-Por otro lado, te confiesas un apasionado de la música, que defines como un arte “abstracto, casi de otro mundo” ¿qué importancia tiene la música en tu vida y en tu obra?
-La música es, sencillamente, vital para mí. Está dentro de mi vida, vivo con ella. Además es un paradigma para mi trabajo, generalmente no es imitativa, es gloriosamente abstracta y se construye como una hermosa matemática. Es estimulante, incluso da envidia.
-En estos tiempos de decepción global, de sensación de cataclismo, tu exposición “Color vivo”, provoca una sensación de optimismo, tus pinturas irradian vida y luz. ¿Cómo puede contribuir el arte a mejorar la sociedad? en concreto ¿cómo lo hace tu pintura?
-"Color vivo" es mi respuesta frente a la decepción y el derrotismo que tanto se cultivan últimamente. No me hago grandes ilusiones, yo sé que el arte tiene una importancia casi ridícula en estos momentos, pero no quiero sucumbir al pesimismo generalizado que se viene observando desde hace un cierto tiempo y por eso a mis últimos cuadros se les puede tildar de optimistas si se les compara con la producción de otros artistas. Es una decisión deliberada y meditada.
El arte ha mejorado siempre a la sociedad. Desde Altamira y durante cientos de años fue el mejor sistema de enseñanza y comunicación, incluso anterior a la escritura. Es también la mejor vía para trascender la realidad y proporciona emociones extraordinarias que nos identifican como humanos y nos definen como seres aparte. Espero que mis cuadros alguna vez hayan proporcionado a alguien, además de a mí mismo, alguna de estas emociones. Para eso me dedico a pintar.
-En esta exposición se han podido ver obras muy distintas, por un lado piezas reposadas, pacientes, que formaban parte de la serie “El Color del Hielo”, por otro las zizagueantes y nerviosas de “Secos arabescos” y finalmente las “Sin título” que combinaban las formas orgánicas y estructuras geométricas, ¿Qué significa el orden en tu pintura? ¿a qué responden estas variaciones?
-Como bien sabes, seleccionamos un conjunto de obras representativas de mis últimos trabajos. Más o menos, corresponden a tres series: el color del hielo, secos arabescos y un tercer grupo que aunque no tenga un título unitario son obras formalmente unidas, con un mismo criterio. El título de la exposición ya es, en cierto modo, una declaración de principios: "Color vivo", la presencia del color como un elemento determinante no como un "relleno" o un "adorno y también en lo que se refiere a la intensidad y brillantez del mismo. Pintar es para mí ordenar, combinar elementos en un sentido constructivo y ahí el color es el protagonista delas obras.
Los cuadros cambian porque mi vida cambia y eso influye en mis necesidades expresivas y las soluciones que voy encontrando a esas necesidades.
-Recuerdo un texto tuyo “Un principio” que me impactó; en él que hablabas del color ¿Qué importancia tiene el color? ¿ con qué color te sientes más cómodo o identificado?
-"Principio" es un pequeño texto que escribí como presentación de una exposición en la galería Soledad LORENZO en el año 2005 En él trataba los colores como portadores de memoria, movían recuerdos…de la misma manera que los olores o los sabores, los colores tienen una enorme carga simbólica para casi todos los seres vivos y son fundamentales para la configuración del cerebro humano, el aprendizaje y, sobre todo, las emociones de las que hablaba antes.
-Para finalizar ¿qué te queda por hacer que aún no has hecho?
-Quizá voy a ser ambicioso, pero creo que me queda todo por hacer


