Cuadros de José Moñú, obras del artista Fernando Navarro

 

Con el título Mañumanía, desde el 4 de febrero, tenemos la exposición inaugurada en la galería Cristina Marín con obras de mediano y, sobre todo, gran formato. Exposición que mantiene las coordenadas del intenso color, siempre posado con rara perfección, y las muy sugerentes texturas, con el generalizado expresionismo mediante ese toque muy personal. Los rostros de dramática e impactante presencia, se contraponen a un conjunto de poderosas abstracciones expresionistas que manifiestan ámbitos convulsos más que afines a dichos rostros. Cambiante espacio del drama humano sin pausa desde la creatividad, con la impactante belleza como una especie de barrera que permite la abierta contemplación de cada cuadro.

Tenemos tres obras, no obstante, que rompen la línea indicada. Aludimos a dos cuadros con su personal línea pero añadiendo un farol en cada una, los cuales no encajan en el conjunto al tener demasiado contraste entre el expresionismo dominante y lo figurativo como remate en la zona superior. Por otra parte, también figura un cuadro de gran formato muy alejado de su personal línea, que además lo ha colgado en el gran panel al fondo de la primera sala para darle gran relevancia. Cuando se hace algo así es para sugerir un cambio pictórico. Describimos el cuadro. Dos planos paralelos a la base con el inferior muy cerca de ésta para crear una sugerencia espacial. Sobre la línea que separa ambos planos ubica una especie de copa negra rematada por un círculo blanco que emerge en el centro. Queda claro que nada tiene que ver con su personal expresionismo, ni siquiera con el impactante color. Estamos a la espera de otra exposición para ver qué plantea.

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El 10 de marzo, en la galería Cristina Marín, se inauguró la exposición del escultor, pintor y fotógrafo Fernando Navarro titulada Notas dispersas, que como tal obedece de manera idónea a la numerosa obra exhibida en ambas salas hecha desde hace años. Artista que es, sobre todo, muy buen escultor abstracto geométrico pero con numerosos y espléndidos collages a lo largo de años, en el ámbito de abstracciones y, al mismo tiempo, con incorporación de temas figurativos. Todo sin olvidar su obra pictórica. La exposición, por tanto, obedece a dicho criterio, de ahí que tengamos una estupenda oportunidad para captar sus múltiples enfoques temáticos y las cambiantes técnicas que resuelve con absoluta precisión. Rafael Ordóñez Fernández titula a su prólogo La Polisemia de las Notas Dispersas, que es una perfecta definición de la compleja realidad artística inmersa en Fernando Navarro.

Entre las diversas series tenemos las protagonizadas por temas figurativos tipo perritos, gatitos, algún caimán, las ineludibles palabras en inglés, la familia real belga años sesenta o la serie como Modelo destruido, de 2015, con dispares personajes dentro de cuerpos geométricos. A destacar dos muy buena series, como Trozos, de 1994, mediante el expresionismo abstracto y sugerentes formas y la serie con tres obras tituladas The King, The Queen y The Prince, de 2010, mediante fuertes colore y planos informales. De similar categoría tenemos, por ejemplo, la serie Cremallera roja, de 1990, por el juego geométrico, y Sombras, de 1998, mediante collages a través del papel incorporado. Lo que ofrece la perfecta medida de su alta capacidad artística corresponde  a cuatro esculturas con alto juego cambiante de la geométrica y el perfecto estallido de los colores, que tiene su maravillosa réplica en la serie Las vocales, de 2015, basada en cinco escultopinturas sobre pared, siempre con el mismo intenso color que las esculturas y el citado énfasis geométrico acumulándose una forma sobre otra. Geometría como necesidad interior de un orden preciso e inmutable. La vida humana, en su sentido más vital, corresponde al color. Que en 2015, con 71 años, sea capaz de terminar unas obras con tal dosis de frescura creativa, nos deja repletos de tranquilidad y admiración pues le queda ruleta para mucho tiempo.

Galería Cristina Marín, Zaragoza (en imagen algunas obras de Dolores Rubio, foto: Manuel Medrano)

Número 34

Marzo 2016
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Vocal de la Junta Directiva de AACA, miembro de AECA
Fecha de recepción: 29/3/16
Fecha de aceptación: 30/3/16
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