Paisajes y bodegones de Javier Riaño

 

En la galería Cristina Marín, desde el 7 de septiembre, se inauguró Naturaleza viva, naturaleza muerta, al servicio de excelentes paisajes urbanos y bodegones como una especie de sorpresa temática. Muy buen pintor y, por supuesto, artista. Javier Riaño, ya se sabe, nació en Ávila el año 1977 y vive en Zaragoza. Para quien siga su evolución pictórica llegará a la conclusión de que tenemos un diáfano cambio, pues basta ver los paisajes urbanos para su exposición en el Torreón Fortea, marzo de 2013, o la reciente en la Sala CAI Luzan, desde el 25 de febrero de 2015, con una temática figurativa muy diferente. Si antes, época Torreón Fortea, sus paisajes urbanos eran muy realistas con escasa capa matérica, ahora los mismos paisajes son realistas pero con una diferencia muy notable al incorporar mayor capa matérica, lo cual significa que pinta suprimiendo leves elementos formales para mostrar el tema a través de impactos visuales con el color como otro gran eje.

Sus paisajes urbanos, con Zaragoza como notable protagonista, es un permanente gozo visual. Atmósfera perfecta, intachable acotación del tema, exquisitas texturas y cambiante color al servicio del tema pero enriquecido por la suelta técnica, son claves para captar cada obra. Dicho así parece muy sencillo, pero conviene recordar la absoluta complejidad técnica y lo sugerido, de manera que todo vibra, todo es reconocible pero diferente.

En cuanto a los bodegones, como absoluta sorpresa, cabe afirmar que cuando Riaño decide algo el resultado es a lo grande. Ni se inmuta. Así pues en la segunda sala de la galería se exponen once bodegones de pequeño y gran formato, con escasa capa matérica y fondo neutro con dos planos para que destaque el tema. A partir de aquí viene el derroche temático muy bien resuelto, como si cada bodegón fuera el absoluto silencio con el lógico marchamo de la quietud radical. A prepararse para admirar cebollas, ajos, uvas, manzanas o sandías, que trascienden su condición para transformarse en absorbentes obras de arte. Es, quizá, como retroceder en el pasado pictórico pero presente con plena vigencia. El extraordinario bodegón español desde hace siglos relanzado con un suspiro actual.

Galería Cristina Marín, Zaragoza

Número 32

Septiembre 2015
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Presidente de AACA, Vicepresidente de AECA
Fecha de recepción: 30/9/15
Fecha de aceptación: 30/9/15
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