Cuadros de José Manuel Broto

Color vivo, título de la exposición, define muy bien los 23 cuadros de gran tamaño, entre 2005 y 2014, que se exponen en el IAAC Pablo Serrano desde el 19 de marzo. Prólogo y comisariado de Dolores Durán Úcar. Acrílico sobre lienzo, razón del cambio vía naturalidad posada sobre la tela, ese nervio íntimo, respecto al uso del lápiz digital en su anterior etapa.

Soledad Campo, Heraldo de Aragón (Zaragoza), 20 de marzo de 2015, nos aclara los títulos de series como El color del hielo, de 2011, y Secos arabescos, de 2013, así como los dos cuadros titulados E. G., de 2014, que aluden a El Greco, y el tríptico L. I. F., por libertad, igualdad y fraternidad, con las banderas de España y Francia como un bello gesto de reconciliación entre ambos países, en el que combina la geometría propia de ambas banderas con las espléndidas y sugerentes “huellas” expresionistas que inundan el soporte con su incesante movimiento lleno de variados colores.

Varias claves definen el conjunto de lo exhibido. El extraordinario y vital sentido del color que dinamiza todo, la cambiante agilidad formal capaz de alterar toda racionalidad geométrica, el uso de la reguladora geometría en algunos cuadros, los sugeridos espacios para que floten las formas expresionistas o no y el imaginativo ámbito formal que atrapa sin descanso por su variedad. Asimismo, el conjunto de lo expuesto puede dividirse en dos bloques: el expresionismo en estado puro y el énfasis geométrico alterado por lo expresivo.

Los cuadros con énfasis expresionista tienen múltiples variantes formales desde la abarcadora intensidad. Basta citar la serie Secos arabescos con sus ondulantes formas que invaden el soporte, dentro de un incesante movimiento, como si fueran permanentes vibraciones nacidas de múltiples explosiones uniéndose vía azar. Como contraste a tan hermoso y dominador expresionismo tenemos el cuadro Un mar, de 2005, cuyo fondo negro acoge ondulantes y delicadas formas que flotan como si fueran música transformada en cuadro. El pintor, aquí, demuestra su alto grado de exquisitez. Nos quedan las obras con mezcla de geometría y expresionismo. La geometría señala, de pura obviedad, el ámbito racional regulador de toda pasión, que se altera por las móviles formas expresionistas, pero de tal manera que nunca hay el predominio de una sobre la otra, como si ambas se necesitaran, como si fueran un trasplante del hombre, esa razón, esa pasión, hacia la delicada capa matérica transformada en arte.

Para valorar con ineludible precisión la espléndida obra actual de José Manuel Broto es imprescindible recordar que ha tenido muy diferentes períodos artísticos con lógica evolutiva, lo cual señala su autenticidad desde cualquier parámetro. Para el recuerdo, etapa de Zaragoza, sus primeras abstracciones, incluso collages, y el abarcador período con negros y azules, desde tan variada geometría, que da paso a la etapa en Barcelona dentro de la tendencia pintura-pintura. Luego vendrán sus diferentes períodos expresivos que desembocan en la presente exposición. 

Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos, Museo Pablo Serrano

Número 30

Marzo 2015
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Presidente de AACA y vicepresidente de AECA
Fecha de recepción: 30/3/15
Fecha de aceptación: 31/3/15
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