Los objetos nos retratan

 

Desde tiempos remotos, las personas han sentido la necesidad de acumular objetos y, mostrarlos a otros para dejar patente su estatus social y su nivel adquisitivo. Por tanto,  podemos afirmar, que los objetos son depositarios de la memoria, y definen quiénes y cómo somos. Dos instituciones como la Obra Social “la Caixa”, y el Museo Nacional del Prado, han unido fuerzas, para realizar un exposición itinerante, por los principales Caixaforum, del país. Los objetos hablan. Colecciones del Museo del Prado. Una cuidada selección, de sesenta piezas- entre pinturas y objetos de arte decorativas-, de entre los siglos XVI-XIX. En síntesis, la muestra lo que pretende es  desentrañar qué información nos dan los objetos sobre esos personajes, su época o su contexto geográfico.

Como estamos en una revista de arte contemporáneo, sólo nos centraremos en los artistas decimonónicos, seleccionados para formar parte de la muestra. Y comenzamos por el último retrato que  Goya pintó, a un miembro de la aristocracia, allá por el año 1816. Se trata de La duquesa de Abrantes (cuya imagen ilustra estas líneas). La modelo viste a la francesa, cosa habitual en la época, lleva una corona de rosas blancas como tocado. El pintor muestra la afición a la música y al canto de la modelo al retratarla con una partitura en la mano. Esa identificación entre la persona y el objeto, es particularmente relevante, en el caso de los niños. Niña con muñeca, de Ignacio Pinazo, es sin duda, un buen ejemplo. También ejercer un gran poder de atracción el abanico, de plumas, que apenas sostiene con un cordón colgado del dedo meñique, La Tirana, de Casado de Alisal. Muy a lo Sorolla, aparece retratada, La mujer en la playa, de Cecilio Pla, arreglada pero informal, que tras un paraguas, oculta su rostro al espectador. Los trajes y vestidos que llevan los personajes de los cuadros que integran esta exposición sirven para indicar el estatus. Véase el caso, de cómo vestía la pequeña burguesía española en el retrato, del también pintor, Antonio Gomar y Gomar, realizado por Sorolla, o de las ropas, ricamente representadas, que Raimundo de Madrazo, representa en la muchacha  que a punto está de abrir su carta de Felicitación de cumpleaños. Como hemos dicho anteriormente, ese deseo del hombre, de acumular objetos, y enseñarlos, también es representado en esta muestra. El Estudio de pintor, que nos muestra Ignacio León y Escosura, en París. En ella, aparece el propio artista, al fondo, de una habitación pintando un cuadro, mientras el visitante, contempla, en primera persona, las espléndidas obras de arte que adornan la estancia principal: Pinturas, armas libros, muebles…etc.. Que representan la actividad como anticuario y coleccionista,  que mantuvo el artista. En otros casos, no hace falta ser tan “pretencioso”, a veces, un solo objeto, es capaz de sacar de nosotros, todo lo bueno que tiene el ser humano, incluso de “sentirnos orgullosos”, como parece sentirse el Retrato de caballero, que Alejandro Ferrant, realizó, posiblemente, al maestro de operas y zarzuelas, Emilio Arrieta. El compositor, parece haber dejado momentáneamente sus quehaceres, en una partitura musical, y mira al espectador, mientras, al fondo, se puede ver, una rica escribanía de plata, que ha utilizado en su labor, el retratado. ¿Qué hay más representativo para un artista, que su paleta?, podemos preguntarnos, sin duda alguna es el principal atributo, de todo artista. Así lo debió de ver José Jiménez Aranda, al retratar a su amigo, Joaquín Sorolla y Bastida. Aquí, el artista valenciano, que en aquel momento tiene 38 años, aparece retratado en plena faena, vestido con una bata de trabajo y cargado con sus herramientas, entre ellas su paleta y los pinceles. La última pieza de la exposición, vuelve a ser una paleta, pero en este caso, como objeto de culto, perteneció al malogrado Eduardo Rosales, fallecido a la edad de 36 años; Según la tradición, con ella pintó su obra más famosa, Doña Isabel La Católica dictando su testamento. Con esta pieza, se pretende invitar al espectador, a reflexionar sobre la extraordinaria capacidad de la pintura para representar la realidad y hacernos dialogar con los objetos, que la acompañan

Los objetos hablan. Colecciones del Museo del Prado. Caixaforum, Zaragoza

Número 30

Marzo 2015
José Antonio VAL LISA
Miembro del Consejo de redacción AACAdigital
Fecha de recepción: 16/3/15
Fecha de aceptación: 16/3/15
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