La milenaria cultura japonesa, llega hasta nosotros a través del teatro, en dos de sus vertientes más conocidas noh, conocido por ser un teatro culto, basado en el budismo, y elkabuki, un teatro popular, que refleja los gustos populares, de la urbe japonesa. Se trata sin duda, de una novedad en la programación expositiva de la Universidad de Zaragoza. Noh Kabuli, escenas del Japón, es una ventana abierta a la cultura japonesa, a través de representaciones teatrales. Una selección de más de un centenar de obras, ente pintura y grabado nipón desde el siglo XIV hasta el XX. Para ello, se ha contado con o coleccionistas, tanto públicos como privados, entre ellos destaca la colección “Pájaro Profeta”, de José Antonio Giménez, y como no, la Colección de Arte de Asía Oriental “Federico Torralba”, del Museo Provincial de Zaragoza
La primera sala, explica las claves del teatro noh basado en formas de representación: canto, poesía, música, danza, drama y mimo. Su función clásica, consta de cinco dramas, de unas ocho o diez horas de duración, divididos en cinco temas: Religioso, épico, historia de una mujer joven, personajes basados en la vida real, y el último tema, basado en historias de demonios. Se trata de la tradición teatral más antigua del mundo. La exposición recoge tres grandes series de estampas xilográficas, de extraordinaria calidad, publicada en el año 1897
Lógicamente, la segunda sala, está dedicada al teatro Kabuki, situada a comienzos del siglo XVI, alrededor de una nueva y floreciente burguesía, que poco a poco va a ir arrebatando el poder, a los solventes samurái. A diferencia del teatro noh, el teatro kabuki, contaba con un arma de masas, que atraía como miel a las abejas. El grabado, estampas o libros ilustrados, de variado tema, fueron productos destinados al gran público. Desde imágenes atrayentes y eróticas, de mujeres, conocidas también como “imágenes de almohada”, pasando por luchadores de sumó, o las llamadas “imágenes de guerrero” o samurái, a trajeron al gran público. Los actores del teatro Kabuki, no escaparon a esta “moda”, siendo representados tanto individualmente como en grupo. Tal fue la fama, que esas estampas, dieron a los actores, que el público las compraba, con la intención de tener una imagen de su ídolo, lo que hoy serían estampas o pegatinas, de personajes “populares” de nuestra época. En la muestra pueden verse kakejiku, royos verticales para ser colgados, del siglo XIX, de los principales artistas de la época, como Kanamori Nankó, Kajino Genzan, Itakura y Suisho. La exposición presenta una amplia galería de estampas de actores onnagata, así como obras de otros artistas, que trabajaron este material, como Ryükosai Jokei, y Shokosai Hanbei, artistas magistrales, por el talento, colorido, dinamismo y expresividad de sus obras.
Noh Kabuky. Escenas del Japón
Paraninfo Universidad de Zaragoza
07/10/14-10/01/15


