Goya y sus herederos. Los Disparates, hoy

 

Los Disparates son mi serie favorita de los álbumes de grabados realizados por Goya, por el misterio que la envuelve, desde su concepción (en la misma época que las Pinturas Negras) a su edición (que Goya no se atrevió a comercializar en vida) o su significación (para la que ni siquiera contamos con los pies escritos que el artista colocó en otros grabados). Haciendo honor a su título, esa serie nos muestra disparatadas imágenes, cargadas de fantasía, de humor grotesco, de mordacidad social, y todo cuanto uno quiera interpretar, pues la clave está abierta. No deja de ser decepcionante que, cuando en el exilio francés Goya hubiera podido expresar sus parábolas visuales con más libertad y claridad optase por comercializar una serie, Los toros de Burdeos, de banales litografías taurinas. Pero no fue ese el legado final con el que pasó a la posteridad; sino esta otra veta de “romanticismo negro”, mucho más cercana a la sensibilidad moderna.

Quizá esa sea una de las claves del éxito de la excelente idea que tuvo Joaquín Gimeno, alcalde de Fuendetodos, al proponer en 2001 a artistas de hoy ir haciendo una versión actual de los Disparates que, respetando el tamaño de los originales, les brindase una oportunidad de responder a ellos desde su propia creatividad. Estos grabados están a la venta en el pueblo natal de Goya, y en la página web de su Fundación, http://www.fundacionfuendetodosgoya.org/producto.php/es/disparates-de-fuendetodos, donde también se encontrará información detallada sobre los autores, títulos, características técnicas y tirada de cada estampa. Ello nos ahorra aquí la engorrosa tarea de repetir el listado de nombres (todo un plantel de celebridades del grabado contemporáneo actual español y extranjero) de los 42 autores representados.

Pero tras constatar el importante número y calidad de tan importante colección, que Ibercaja está difundiendo estupendamente a través de esta exposición itinerante (antes de que llegase al Museo Camón Aznar de Zaragoza estuvo expuesta en el Museo Diocesano de Barcelona, junto a la catedral, en pleno epicentro turístico de la Ciudad Condal), quiero dejar constancia de mis sentimientos contrapuestos como visitante. Por un lado, he disfrutado mucho con la contemplación individual de cada una de las obras, algunas de las cuales confieso que me gustan muchísimo. Por otro lado, no alcanzo a comprender si hay un sentido general, un ordenamiento expositivo, una clave interpretativa del conjunto y sus partes. Da la impresión de que unas obras se han colocado a voleo en una sala u otra, un tanto al azar, sin mostrar agrupamientos técnicos, temáticos o estilísticos ni ninguna otra ordenación didáctica. Es muy de agradecer que en la segunda sala las estampas de Eduardo Arroyo, Martín Chirino Luis Feito, Josep Guinovart, Monir, Víctor Mira, Enrique Maté, y Mariano Rubio vayan acompañadas de los dibujos preparatorios, las planchas y pruebas de estado; mientras que en la primera sala se haya dispuesto una vitrina con planchas grabadas, estampas, tintas, buriles y rascadores, para enseñar cómo son los materiales de trabajo para la técnica del grabado. También se ofrece en esa sala inicial una selección de doce estampas de la serie original de los Disparates de Goya, en una edición de gran valor histórico por su temprana datación. Pero así colocados, lateralmente, en lugar de entremezclados en “diálogo” visual con las versiones recientes de artistas actuales, para permitir los paralelismos visuales y las asociaciones mentales, más bien reafirman nuestra sospecha de que Goya simplemente ha servido como excusa: unos hacen alarde de inspiración goyesca en algún elemento iconográfico, otros prefieren hacerse eco de su vena satírica o fantasiosa. Nada que objetar. Es lo propio de los artistas, empezando por el mismo Goya, no avenirse a concordancias forzadas sino seguir cada uno su propio camino. Pero a mí me hubiera gustado más que la labor del comisario de la exposición hubiera alcanzado a poner un poco más de orden y evidenciarnos cierta sistematización, para que el resultado fuera un discurso más fácilmente aprehendido, en lugar de una desconcertante algarabía.

Museo Ibercaja Camón Aznar, Zaragoza

Número 28

Septiembre 2014
Jesús Pedro LORENTE
Secretario de AACA, Director de AACADigital
Fecha de recepción: 29/9/14
Fecha de aceptación: 29/9/14
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