En un momento en el que pintan bastos para la cultura, IBERCAJA apuesta por ofrecer una programación de altura, en la que están presentes los valores aragoneses, el apoyo a los creadores de la tierra dando cobertura a iniciativas artísticas de organizaciones sociales, sin olvidar la gran cantidad de actividades que dan contenido a distintos programas de educación y divulgación cultural. La entidad financiera aragonesa está pegada al territorio y forma parte de su identidad. La Asociación Aragonesa de Críticos de Arte le ha concedido el Premio a la mejor labor de difusión del arte aragonés contemporáneo, por el Programa de Educación y Cultura de Ibercaja. Magdalena Lasala es su responsable. Una mujer sin vértigo, perfeccionista, entusiasta, que cultiva las palabras y mima las relaciones humanas.
-La primera pregunta es obligada. ¿Qué ha supuesto el premio de la AACA?
Una enorme ilusión, desde luego y lo primero. Pero también una confirmación de que la vocación por apoyar y promover la cultura en todos sus formatos es compartida por otros, que se recibe ese empeño por defender la cultura como forma de evolución social y que se reconoce el gran esfuerzo que eso conlleva en estos momentos.
-El galardón engloba las distintas actividades de la entidad financiera, entre ellas el premio de pintura joven. Una apuesta necesaria y valiente en un momento en el que los concursos prácticamente han desaparecido de la escena artística. ¿Qué valoración les has trasmitido los pintores de la convocatoria de este premio a nivel nacional?
Sobre todo supone una ayuda económica para poder seguir entregándose a su trabajo de creación y crecimiento artístico, una apuesta decidida por su búsqueda creadora que luego reportará beneficios de disfrute y revelación para la sociedad. El premio es un modo de mecenazgo, de confianza en la potencialidad de un creador joven que se arriesga a expresar y a exponer esa búsqueda. Es cierto que la convocatoria de nuevos premios se ha suspendido prácticamente, por eso es más meritorio mantener este premio, enfocado premeditadamente para jóvenes artistas que quieren demostrar su valía.
-El ritmo de actividades de Ibercaja es muy intenso en sus distintos espacios. Cursos, conferencias exposiciones… ¿Cómo se gestiona todo esto?
Con una fe muy firme en la utilidad de todo ello para el bien de la sociedad, primordialmente. La firme creencia en la cultura como motor de desarrollo y búsqueda de la felicidad del individuo ayuda a imprimir una energía muy limpia en el diseño y programación de las actividades en todas sus líneas de trabajo. Lo demás es disciplina profesional, experiencia de muchos años y observación de las necesidades del entorno para adaptarte a las formas en que debes entregar el mensaje.
-Cuáles son las líneas maestras del programa de Educación y Cultura que usted dirige
La Educación y la Cultura son inseparables, una lleva a la otra, y se necesitan en la formación de una sociedad próspera. La Educación es primordial en la formación de un adulto más sano, más crítico, evolucionado, consciente y feliz. La Educación supone aporte de conocimiento y de valores referenciales y trabajamos en los dos campos. Incidimos en conocimientos que suponen complemento a la formación lectiva recibida en el aula, que educan la sensibilidad y amplían la experiencia y la comprensión del alumno, y completamos el trabajo del profesor en el aula aportando formación en valores, necesaria para el desarrollo del alumno como ser humano. Los profesores son grandes aliados, nuestros mejores avales. En los últimos años hemos ampliado las líneas de trabajo hacia la lucha activa para prevenir, detectar y combatir el fracaso escolar y ayudar a la búsqueda de salidas profesionales para los estudiantes ya adolescentes, y aquí los grandes aliados son los padres.
La Cultura forma parte de los objetivos primordiales de la Obra Social de IberCaja, como contribución a la formación constante y el disfrute que de su ejercicio resulta para la sociedad, para el público en general. En estos momentos, sin dejar otros formatos culturales, el Programa de Exposiciones concentra primordialmente nuestra apuesta por la Cultura, como forma también de responder a las expectativas de ese público que reconoce a IberCaja también en esa función tradicional. El reto en el momento presente, es seleccionar el contenido de ese programa expositivo, ya que ese contenido construye el mensaje que quieres transmitir.
-La imbricación de Ibercaja con el territorio queda patente en la exposición que hasta el 14 de diciembre se puede visitar en el Patio de la Infanta. Pasión por Aragón. La Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País. Una muestra cargada de contenido que está teniendo una gran aceptación entre el público. ¿Qué aspectos destacaría?
Es una exposición ambiciosa que esta tierra merecía, porque supone hacer accesible a la sociedad la herencia intelectual de la Ilustración aragonesa en el trabajo de desarrollo y amor por el territorio realizado por la Económica (la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País). Son 200 años de historia desconocida, o quizá oculta, de Aragón, que en esta exposición se descubre y se muestra en todo su prodigio de proyecto construido pensando en el bien de Aragón, y con la visión de unos adelantados que crearon entidades y proyectos que hoy siguen estando vigentes. La exposición ha sido comisariada por Domingo Buesa, que ha realizado un trabajo impresionante, y presenta varias lecturas complementarias, desde la histórica, a la artística, la científica o la anecdótica incluso, y está permitiendo que los propios aragoneses se descubran como territorio y como herederos de ese momento injustamente olvidado hasta hoy.
-Según Magdalena Lasala, cómo definiría el momento actual por el pasa la cultura en sus distintos ámbitos?
Venimos de una etapa en que los conceptos Cultura y tiempo libre tendían a identificarse, lo cual configuró un diseño de acciones que confirmaban los contenidos culturales como directamente relacionados con ese tiempo libre o de ocio que ha de llenarse. Sin embargo, junto a esa línea de ocupación de tiempo libre, Ibercaja nunca ha abandonado las acciones culturales entendidas como complemento a la formación del escolar /joven y las que tienen como objetivo cultivar el enriquecimiento intelectual de los sectores de público a los que van dirigidos, como exposiciones y conciertos.
Actualmente hay necesidad de redefinir ciertos conceptos. El tiempo libre está orientado al consumo o al descanso, incluso intelectual, pero en tiempos de crisis el propio concepto pierde fuerza, porque hay urgencias que atender. La cultura pasa a redefinirse dentro de una necesidad de utilidad, de adquisición de conocimientos que permitan una capacitación, y de vehículo para llegar a objetivos que aumenten la conciencia ciudadana por ejemplo, y que fomenten esencialmente la formación del individuo, independientemente del segmento al que pertenezcan. La evolución de las acciones indefectiblemente lleva a la conjugación de todos estos elementos que surgen de las nuevas necesidades del entorno, obligando a la selección de contenidos que han de dirigirse a la asunción de la utilidad de la cultura, los aspectos formativos y abandonar poco a poco su identificación con tiempo libre, entendido como lujo o frivolidad.
-Y el arte en particular?
El Arte está también viviendo un momento de redefinición interna rescatando los valores que hacen del Arte esa luminaria que marca los caminos del pensamiento humano. El Arte ha de ser riesgo, compromiso y pasión, sus objetivos no pueden ser sólo mercantiles, porque eso adultera su verdadera misión, y en estos momentos nos enfrentamos a un retorno a las esencias, a una selección de esos objetivos necesarios que hará que se empiece de nuevo en muchos aspectos, con todo lo que de esperanza conlleva esa situación que al principio puede parecer de desconcierto.
-La educación en cultura, es fundamental para abrir nuevos caminos de pensamiento. Desde su programa cuáles son las herramientas con las que trabaja? Y cuál es la respuesta?
La idea y el proyecto han de permanecer en constante comunicación, no perder de vista el objetivo, ser flexible para seguir aprendiendo en el desarrollo de esos objetivos.
La respuesta siempre va a ser creer firmemente en que lo que haces revierte en favor del bien común.
-Para terminar. Para Magdalena Lasala que color tiene el futuro?
Un color de voluntad; de fe, paciencia, firmeza y constancia, y de no renunciar a seguir insistiendo en la necesidad de cultura como alimento existencial para el individuo y única posibilidad de evolución para el mundo.


