El pintor José Luis Gamboa inauguró con 16 fotografías en color, el 15 de enero, en el bar La Pequeña Europa, que corresponden a los años 2013 y 2014. Conjunto de muy variado tamaño y la mayor de 100 x 70 cm. El único tema es la mujer sublimada, por belleza y juventud, que retrata en primeros planos y con marcada naturalidad, siempre mediante fondos oscuros o blancos, para mostrar cada personalidad dentro de cambiantes posturas. La fotografía más grande es una figura de gran belleza vista de medio perfil mirando al suelo, que sujeta una flor y otra junto a la oreja, de modo que se potencia un matiz romántico desde su naturalidad.
Bajo el título De lo espiritual en el arte…abstracto, como evidente alusión al gran Kandinsky, Alicia Sienes, 12 de febrero al 2 de marzo, presenta un conjunto de obras en el Espacio de Arte Nazca, que son un recorrido partiendo de una idea que desarrolla, según ha hecho en otras exposiciones. El día de la inauguración actuó una bailarina que en la tarjeta de invitación dice Path´s Buton Dance. Solo Danza.
Veamos el muy pensado recorrido. 1- La exposición comienza con un telón negro que anuncia el itinerario. 2- El lenguaje de las formas y los colores. Tres obras con énfasis del color mediante trazos gestuales, que se contraponen con la exacta geometría y el toque expresionista. 3- Suprematismo. Sobriedad del color, salvo una obra con dosis expresionistas, y predominio de la geometría en las dos obras restantes. Alusiones a Malevich y Hilma af Klint. 4- Discos de Newton. Tres círculos concéntricos con toques expresionistas. Homenaje a Frantisek Kupka. 5- Sun ergo cogito. Tres obras con énfasis geométrico y sobriedad del color. 6- Siete abstracciones, cinco son collages, con formas geométricas y toque espacial de índole expresivo. 6- Final del recorrido con un montaje mediante obras sueltas y dispares textos. Homenajes a Malevich, Mondrian, Hilma af Klint, al parecer primer artista abstracto antes que Kandinsky y descubierta en fechas recientes, y Goethe.
Exposición atractiva desde una idea desarrollada de forma impecable, en la que aborda todo desde criterios abstractos. En otra exposición, por ejemplo, el tema obligaba a desarrollarlo con obra figurativa. Ni es una sugerencia, pero a veces hemos pensado en que quizá tiene más lógica desarrollar una obra personal dentro de una línea específica e ir avanzando hacia donde sea.
Bajo el título Árboles de papel, 13 de febrero al 30 de abril, Sala de Exposiciones Temporales de La Calle Indiscreta, tenemos 31 collages hechos con papel procedentes, según se indica en el prólogo, de embalajes, revistas, folletos, carteles, periódicos, etc. Exposición que busca recordar la importancia de la preservación de la biodiversidad urbana -enseñar, para proteger desde el conocimiento- y el interés que tiene la reutilización de desechos, en este caso papel y cartón.
Reflejada su intención, tan decente y loable, lo importante es el impecable resultado de los collages en pequeño formato y con fondo negro, salvo dos excepciones en blanco, que sirven para incorporar dispares formas de palpitante color y realizar una obra surrealista empapada de imaginación, tan desbordante, que también destaca por su perfecto equilibrio compositivo. Ahora vienen los temas, incluso varios en un collage, mediante ojos, peces, piernas de mujer, gomas de coche, sombreros, círculos, hojas, caracoles, cadenas, la Luna, numerosos formas informes partiendo de otras pero alteradas o melenas sueltas. Dicho así parece muy sencillo, pero vemos de gran complejidad que todo sea tan coherente, sin olvidar que todo procede de la misma mano, del mismo pensamiento.
Si el 4 de marzo se inauguraba la exposición del pintor Rafael Gómez Pelufo, bar Bonanza, el jueves día 6 nos acercamos para tomar datos sobre la obra del artista. Un jueves que acababa de fallecer el poeta Leopoldo María Panero, el cual iba por el bar con el poeta Ángel Guinda y la fotógrafa Laura Gimeno. Como dio la casualidad que estaba el también poeta Luis Felipe Alegre, le pedimos que declamara varios poemas en memoria de Panero. Aceptó. En medio del latente silencio, con Luis Felipe Alegre sentado sobre la barra, nos dejamos invadir por la evocadora palabra y la perfecta articulación de sonidos surgiendo como una melodía distinta. Muy emocionante. Allí, en el bar Bonanza, estaban los artistas plásticos Helena Santolaya, Antonio Chipriana, Paco Rallo, Nemesio Mata y Débora Quelle, así como el arquitecto Ricardo Marco, el escritor Miguel Ángel Ortiz, Carlos Buil y Jana Catalán.
Pero ahora estamos con la exposición de Rafael Gómez Pelufo, cuyo título, Ausencias, está relacionado con los dibujos realistas que retratan, por ejemplo, a Manuel García Maya, que fuera el siempre recordado propietario del bar Bonanza y también pintor, y Emilio Abanto, pintor y cliente del bar fallecido en fechas muy prematuras. Todo muy evocador. También expuso un tríptico, soporte de lienzo, pintado con dominantes amarillos. Dos planos, para tierra y cielo, montes bajos desde su lejanía por el amplio espacio y una hormiga gigante en el centro de la composición que flota dentro de un rectángulo.


