Esculturas de Enrique Martínez Ballarín

En bastantes ocasiones hemos comentado sobre nuestra admiración hacia los médicos por diversas razones: han contribuido de forma decisiva a la libertad, tienen un muy especial trabajo, en alta proporción coleccionan Arte, sin olvidar a los abogados, y publican libros fuera de su profesión. El escultor zaragozano Enrique Martínez Ballarín, nacido en 1950 y en la actualidad profesor emérito, ha sido durante muchos años Profesor de Fisiología en la Facultad de Medicina y Bioquímico del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza. En 1998, Egido Editorial, publica Sobre la Ciencia y el Hombre.

Pero ahora estamos con Enrique M. Ballarín como escultor, que inauguró la exposición titulada En Blanco y Negro en la galería Itxaso, de Zaragoza, el 30 de noviembre. Si desde niño se sintió atraído por piedras, maderas y hierros, muy pronto vive fascinado, con toda razón, por el alabastro y la piedra negra de Calatorao. En un breve texto suyo para la actual exposición comenta:

Al tallar la piedra persigo volúmenes rotundos, espacios vacíos y plenos, aristas cortantes y sinuosas y suaves curvas; intento que las asimetrías y proporciones se concreten en bellas formas abstractas con reminiscencias clásicas y expresionistas. Con el contraste de materiales y los distintostratamientos de superficies, pretendo extraer algo de la casi infinita gama de brillos, luces y sombras, texturas y matices que en su entraña milenaria guarda el mármol blanco y negro.

Entre 2010 y 2012 termina las 22 esculturas expuestas, siempre alabastro y piedra negra de Calatorao, que obedecen a los conceptos vertidos por el artista. Dos materiales que usa en sus obras por separado o uniéndolos para crear una impecable combinación por contraste de ambos colores dominantes. Se distinguen dos líneas dominantes sin problemas de integración, siempre partiendo de un perfecto dominio del volumen y de las formas. En las esculturas abstractas predomina el juego de las curvas con perforación total de la escultura, de uno a tres círculos por escultura, lo cual permite el enriquecimiento formal. Curvas que enfatizan en cierta sensualidad dominante. No es casualidad que la titulada Alumbramiento, del 2010, tenga como protagonista lo redondo, con una perforación circular y una esfera que se puede acoplar en el interior de ésta, como si fuera el feto protegido por el claustro materno. Las esculturas figurativas están enfocadas desde diferentes parámetros. Los exactos y  hermosos desnudos femeninos y masculinos, incluso las cabezas, obedecen al positivo afán por suprimir elementos formales que potencian todo tipo de sugerencias, así como una alteración de la realidad para enfatizar en un toque expresionista vía imaginación. La mezcla de lo abstracto y lo figurativo tiene su punto culminante en la obra Mediterráneo, del 2011, con un énfasis  en la curva, la citada perforación total circular en el centro y una suave y exquisita melena femenina que nace de un costado en la zona superior.

Escultor que aglutina lo abstracto y lo figurativo como si fuera la naturalidad nacida de su pensamiento sin problemas de ejecución, al servicio de una obra sentida y vivida de manera profunda con dejes de ternura aromatizada por la sensualidad. Cuánto amor hacia la especie humana, cuánta admiración hacia la mujer acompañada por esos cuerpos que desprenden sin cesar irisaciones eróticas.

Galería Itxaso, de Zaragoza

Número 21

Diciembre 2012
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Presidente de AACA
Fecha de recepción: 30/12/12
Fecha de aceptación: 30/12/12
image_pdfimage_print