El IAACC (Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos) Pablo Serrano nos muestra Juana Francés La Colección. Podemos ver esta exposición, y en este lugar, gracias a Juana Francés, una gran persona y una gran artista, a su empeño en sacar adelante la Fundación Pablo Serrano, convertida hoy en el IAACC. Y gracias a su generosidad, pues en su testamento nos lega la cuarte parte de su obra, perteneciente a todas sus etapas artísticas junto con su documentación.
Se trata de una mujer en apariencia frágil pero con un carácter fuerte, como su obra, a la hora de conseguir lo que se había propuesto en su vida, ser pintora, como decía su carnet de identidad. Nosotros tenemos que decir artista, porque su obra rebasa los límites de la pintura.
Pablo la definía como voluntad investigadora, efectivamente en su obra vemos que hay una continua investigación y evolución.
Como todos los artistas tuvo una etapa de formación, se inició autodidacta desde niña, copiando del natural, se forma en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde se licencia habiendo recibido una rígida y completa formación académica.
El montaje expositivo sigue un orden cronológico. En su primera etapa, tras su formación, figurativa, figurativa hierática, como definió Popovici (Popovici, 1976), podemos ver cierto surrealismo. Tiene influencia de la pintura mural, muchos soportes van a llevar una capa de estuco que en ocasiones hiere con incisiones. Utiliza el óleo exclusivamente, y consigue una materia densa y rugosa, en unos casos espatulada, en otros matizada con pincel. Los colores que utiliza son vivos -amarillos, rojos, azules-, combinados con grises y gamas pastel, otras veces son más patéticos -violetas y negros-
La actitud de sus personajes es pausada y hermética, y su soledad es infinita, ésta es la verdadera protagonista del cuadro, con independencia del tema que represente. Este silencio de sus figuras y objetos, que recuerda cierto realismo mágico, es precisamente el que nos habla de su dificultad de comunicación, y nos lo cuenta con un vocabulario lleno de lirismo. Otras veces nos lo hace más patente, reforzándolo con el hecho de que sus personajes no tienen boca o se la tapan, incluso, en algunos casos, sus rasgos casi desaparecen.
No podemos fijar el tiempo de cada etapa con rigidez, toda la obra de esta artista tiene un hilo conductor, una coherencia entre todas sus etapas. Hay momentos de adaptación de una fase a otra, y obras que podríamos incluir en el principio de una o en el final de la anterior, e incluso creaciones hechas en un momento que anticipan una línea de investigación que retomará con posterioridad.
Juana ve la necesidad de un cambio en el arte, y se va a involucrar individualmente y en grupo, formando parte, como miembro fundador, de El Paso, con el que participará en sus dos primeras exposiciones, abandonándolo al poco tiempo junto con Pablo Serrano, Antonio Suarez y Manuel Rivera, esto suponía la salida de la mitad del grupo, con la excepción de los dos críticos de arte (Manuel Conde y José Ayllón). Vacío que tienen que llenar con la incorporación de otros artistas.

Sin título, 1957. Acrílico y arena sobre saco de azucar reutilizado. 130 x 81 cm Nº 11, 1959. Acrílico, arena y piedras sobre arpillera. 195 x 130 cm
Este es el gran momento Informalista de Juana Francés. Su pintura, que ha evolucionado a grandes masas de color que se invaden unas a otras, se convierte en gestual y matérica. Es el subconsciente de la artista el que aflora en sus obras, trabaja con toda clase de lienzos, con chorreados y grandes trazos de color, brochazos. Inicia el empleo de arena, que será una constante en su trayectoria. Al principio los colores están limitados al blanco, negro y arena, con algún óxido u ocre. Cada vez introduce más materia, arena de diversos grosores, grava, piedras, y más color.
Estas obras expresionistas evolucionaran en lo que ella denominó paisajes sugeridos, unas obras muy poéticas, en las que introducirá toda clase de desechos domésticos y de construcción: alfarería, monedas, botones, pendientes, madera, cristal, ladrillo…
Su siguiente etapa, supone el reencuentro con la forma, que como sostiene Moreno Galván, ya puede ser empleada plenamente tras haber perdido, en su paso por el aformalismo, su poder monopolizador, está desmitificada (Moreno, 1976: 209). El hombre y la ciudad, carece de forma al principio, de hecho, el lienzo que da título a toda esta etapa, es totalmente informal.

El hombre y la ciudad, 1963. Acrílico, piedras, madera, cristal, ladrillo…sobre tela. 116 x 89 cm Sin título, 1963. Acrílico, arena, alfarería sobre tela. 129,50 x 97,00 cm
Poco a poco iremos viendo formas abovedadas que conformarán el homúnculo, sus homínidos, los protagonistas de esta etapa que va a ser la más larga de su trayectoria artística. Se trata de hombrecillos. Al igual que los alquimistas pretendían crearlos en sus redomas a partir de sustancias, la artista los crea en sus obras partiendo de materiales de desecho, ahora elegidos en función del mensaje que nos trasmite: ruedas, relojes, engranajes, bombillas, bujías… Sus criaturas no son materia convertida en hombres, sino hombres convertidos en máquinas, en cosas, se han cosificado.
Sus personajes ya no se limitan a presentarse aislados en sus marcos, ahora están en cajas transparentes, estructuras metálicas, construcciones, torres…

Comunidad de propietarios, apartamentos y locales, 1966. Ensamblaje realizado con acrílico y materiales de desecho sobre lienzos y madera. 170 x 208 x 12 cm
Los colores son, en general, de gamas muy oscuras, en algunos casos solamente el negro más profundo y la coloración que puedan llevar los objetos que utiliza, otras veces tonos pardos, verdosos, tierras, sienas, azules, ocres. En muy pocas ocasiones, nos sorprende con un rojo o azulón, rara vez emplea más de dos o tres colores en una misma obra.
Existe en toda la serie un juego de formas ovales y cuadrangulares, conformadas por el homínido y las arquitecturas que le rodean o por las cajas que lo contienen, y que van a enlazar con las formas características de sus creaciones finales.
En su última etapa, Fondos submarinos y cometas, vuelve a la abstracción para convertirse en un momento lúdico, va a representar el aire y el mar en movimiento, el movimiento de las cometas en el aire y el reflejo del sol en el fondo del mar con su suave balanceo. Si en las etapas anteriores se llegó a una exacerbación del empleo de los materiales, aquí experimenta llevando la materia a la mínima expresión cuando trabaja con papel, utilizando aguada e introduciendo el papel a la acción del agua, más o menos tiempo según el efecto de degradación que quiere conseguir.

Fondos submarinos
La exposición se cierra con una obra inacabada de 1990, año de su fallecimiento, enlaza con lo que fue su etapa informalista por la técnica, material y colorido, y resume toda su trayectoria pictórica desde los años cincuenta hasta este momento, obra que podemos considerar como su testamento pictórico.

Sin título, 1990. Inacabada. Acrílico y arena sobre arpillera. 146 x 114 cm
Pudimos ver la atractiva obra informalista de Juana Francés en la gran exposición organizada en el Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja en el año 1996, con todas las obras de esta etapa con las que contaban el entonces Museo Pablo Serrano de Zaragoza y el IVAM de Valencia. Ahora tenemos la oportunidad de contemplar todas las etapas creativas de Juana Francés, con parte de la obra que posee el IAACC Pablo Serrano, no se había podido ver en conjunto desde 1991, en la exposición que se realizó en el Museo de Zaragoza con ocasión de su legado.
Esperamos que esta colección quede expuesta permanentemente, esto no tiene porqué derivar en una visión inmovilista de la creación de Juana Francés, sino por el contrario, en un espacio vivo y dinámico, que vaya variando con el tiempo, dando cabida a diferentes enfoques y montajes de esta obra tan extensa e interesante que constituye su legado. Lo mismo esperamos respecto de la obra de Pablo Serrano y los demás fondos del Instituto, que no resultará incompatible, dado el espacio expositivo, con la necesaria realización de exposiciones temporales de otros artistas.


