Dibujos de Miguel Mainar

El 25 de mayo, en la Carbonería, de Huesca, inauguró obra sobre papel el pintor Miguel Mainar (Zaragoza, 1949), con numerosas exposiciones individuales desde 1975, justo en la Sala Bayeu, de Zaragoza, sin olvidar excepcionales acciones artísticas desde 2000. Artista desconocido en Zaragoza al que consideramos entre lo mejor del panorama pictórico.

El artista comenta que para La Carbonería pensó en el dibujo como parcela más íntima, menos conocida para los que siguen mi obra. Siempre recordando su experiencia artística compartida con la marroquí Safaa Erruas, basta ver el impecable catálogo editado por la Diputación Provincial de Huesca, año 2010, con texto de Virginia Baig Omella, para la exposición Miradas, palabras y fragmentos. A sumar, tal como indica el pintor, el libro “Naturalezas vivas” hecho para mi compañera y esposa Montse.

La consecuencia son obras con técnica mixta sobre papel, de absoluta perfección técnica, que por sus características parecen cuadros de sobresaliente poso intrigante. Una de las claves primordiales se da en los fondos, que con su color blanco lechoso permite multiplicar cambiantes espacios para generar la adecuada atmósfera e incorporar una variada gama cromática. A partir de aquí añade, en algunas obras, una línea trazada mediante puntos en la zona inferior para romper con el espacio general y racionalizarlo por contraste formal, que tiene su punto culminante en una obra con atmósfera difusa acompañada por dos líneas paralelas de puntos y un rectángulo en el centro mediante el mismo procedimiento, que sirve cual eje capaz de mostrar formas difusas móviles y un extraño cuerpo que vive en su interior. También similar enfoque, pero sólo con el rectángulo, en otra obra pero dejando vacío el centro para que destaque una sugerente y extraña forma quieta. Otro rasgo dominante corresponde, tal como sugeríamos, al espacio general, siempre móvil, etéreo, intrigante, que provoca sutiles movimientos interconectados. Añádanse, en otros dibujos, formas irreconocibles flotando por doquier, en una suerte de hermosa irracionalidad gestando lo que sea, cualquier cosa menos la lógica medible con precisión.  Gestación, en efecto, ese nacer mutante de un ámbito anómalo emergiendo vía imaginación del artista. Cuerpos flotantes en dispares espacios que tienen como réplica, en otras obras, la presencia de flores, aves, algún crustáceo y peces, que parecen evocar una especie de pesadilla deslizándose por el subconsciente del pensamiento ajeno.

Dibujos, sin duda, evidenciando la fértil condición del artista, que representan un cambio sustancial temático respecto a lo visto, el año 2010, en su exposición individual para la Escuela de Arte en Huesca.

 
en la Carbonería, de Huesca

Número 15

Junio 2011
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Presidente de AACA
Fecha de recepción: 22/6/11
Fecha de aceptación: 22/6/11
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