Pasear por las calles de Tarazona, la antigua turiaso romana, es siempre un placer para los sentidos, contemplar su catedral del siglo XII, el Palacio Episcopal, la fachada de su precioso ayuntamiento renacentista, o la insigne pero curiosa plaza de toros vieja. No es momento aquí de enumerar la belleza monumental y artística de esta ciudad, pues para eso se ocupa la Fundación Tarazona Monumental, quién entre otras funciones posee la de concienciación, difusión y promoción entre los ciudadanos, cómo garantía más segura para defender el patrimonio. Precisamente esta fundación ha preparado una esplendida exposición dedicada al patrón de la ciudad San Atilano, en la conmemoración del milenario de su fallecimiento. San Atilano es una figura relevante en la Iglesia española. Su vida, y su obra transcurren no sólo entre dos siglos IX y X, sino entre dos zonas geográficas tan distantes cómo Tarazona y las tierras de León y Zamora, así cómo dos actividades religiosas y pastorales, primero de monje y más tarde de obispo. Los primeros datos reales sobre San Atilano aparecen en un códice en la Catedral de león denominado “Biblia mozárabe” en el año 920. En él se afirma que San Atilano nació en Turiaso en torno a 939, siendo hijo de padres nobles. Educado en la virtud, y después de concluir sus estudios, recibió el hábito benedictino en un monasterio cercano a su ciudad y posteriormente fue ordenado sacerdote. En el 990 fue elegido junto a San Froilan en las sedes de León y Zamora para ocuparlas, siendo consagrados ambos el día de Pentecostés. En el 995, comenzó a ser Obispo de Zamora, sucediendo al obispo Salomón. Tras diez años de pontificado, arrojó su anillo pastoral al Duero y salió en peregrinación, vestido pobremente, hacia Roma o Jerusalén. Después de recibir una revelación celeste, para que retornase a su sede, llegó al hospital de San Vicente de Cornu y allí encontró su anillo a abrir el vientre de un pez, entonces comenzaron a sonar las campanas de la ciudad y apareció revestido de pontifical. Continuó siendo obispo otros siete años, muriendo el 5 de octubre de 1009, a los setenta años de edad y diecinueve de pontificado.
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Vista de la exposición. San Atilano. Pedro Fondevila
Tarea más que difícil habrá sido para los comisarios Rebeca Carretero y Jesús Criado Mainar seleccionar y organizar las más de treinta piezas histórico-artísticas que pueden contemplarse en el Espacio Cultural “San Atilano”, antigua iglesia de San Atilano, levantada en el siglo XVIII, y desmantelada en 1980, construida por el consistorio turiasonense sobre el solar donde según la tradición se situaba la casa natal del santo. De entre las piezas expuestas, destacan un lienzo realizado por el aragonés Vicente Berdusán en 1690, propiedad del Museo del Prado y depositado en el Museo Ampurdán de Figuerás (Gerona). En lo referente a esculturas, destacaremos la que realizó José Ramírez de Arellano hacia 1740 en madera policromada. En lo que respecta la a platería, destacaremos el busto relicario de San Atilano, realizado por el platero zaragozano Claudio Yenequi entre 1620-1621. Curiosas sin embargo son las reliquias procedentes de Zamora, cómo el báculo, el peine, un fémur, y el relicario que alberga el anillo que San Atilano tiró al Duero y que recuperaría más tarde cómo nos cuenta la leyenda. Libros, documentos y grabados, completan la muestra.
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Busto San Atilano
La Fundación Tarazona Monumental, ha editado un estupendo catálogo, en donde no sólo aparecen las fichas de las piezas que aparecen en la muestra, sino que acompañan una serie de estudios, a destacar el que realiza José Ignacio Gómez Zorraquino, sobre la vida del santo a través de las crónicas de la época, José Ángel Rivera, con una aproximación a la vida del santo desde la tradición zamorana, con todos los problemas históricos y cronológicos que esta acarrea. A María Teresa Aniaga y Rebeca Cerretero les corresponde la crónica de los hechos según la publicación del texto de fray Atanasino de Lobera en 1598, por último un estudio pormenorizado sobre la historia de la construcción de la ermita de San Atilano, durante el siglo XVIII, y que hoy es sede de la muestra que comentamos, realizada por Rebeca Carretero. Pero la fundación no se ha quedado ahí, al margen de dicho catálogo y folletos, se han editado unas unidades didácticas para edades comprendidas entre los 5 y los 15 años, para que así todos los alumnos que visiten la muestra puedan comprender la importancia de este santo.
Una espléndida muestra histórico-artística, en donde arte, cultura y leyenda se dan la mano para recordar la figura de tan insigne santo para Tarazona así cómo para la iglesia Católica.
PARA SABER MÁS:
Milenio San Atilano y Tarazona 1009- 2009
13/ julio-12 octubre 2009
Espacio Cultural “San Atilano”. Tarazona
Martes a viernes de 17:00 a 20:30h
5 y 12 de octubre de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:30
Lunes cerrado. Entrada gratuita




